Este marcador evalúa el Estroboloma, que es la colección específica de bacterias en tu intestino capaces de modular el equilibrio de tus hormonas sexuales, concretamente los estrógenos. Estas bacterias determinan si tu cuerpo elimina el exceso de estrógenos a través de las heces o si los "recicla" y los devuelve a tu sangre. Un desequilibrio en el estroboloma es una de las causas ocultas más comunes detrás de los trastornos hormonales, desde el Síndrome Premenstrual (SPM) severo hasta la endometriosis y los sofocos en la menopausia.
Estroboloma (Hormonas)
Resumen
Visión general
El control de tus niveles hormonales es un trabajo en equipo entre tus ovarios (o testículos), tu hígado y tu intestino. Cuando tus estrógenos han cumplido su función en el cuerpo, el hígado los inactiva (los "empaqueta" uniéndolos a una molécula de ácido glucurónico) y los envía al intestino a través de la bilis para que sean eliminados.
Sin embargo, en el intestino, ciertas bacterias del estroboloma producen una enzima llamada beta-glucuronidasa. Esta enzima actúa como unas tijeras que deshacen la modificación que hizo el hígado. Al desempaquetar los estrógenos, estos vuelven a su forma activa y son reabsorbidos por la pared intestinal hacia el torrente sanguíneo.
Si tienes la cantidad adecuada de estas bacterias, mantienes un nivel de estrógenos perfecto. Si tienes demasiadas, reciclas demasiados estrógenos que debían ser eliminados, creando un estado de exceso hormonal.
Impacto en la salud
La hiperactividad o el déficit del estroboloma tiene consecuencias clínicas directas, especialmente en la salud de la mujer (aunque también afecta a los hombres):
- Dominancia Estrogénica (Exceso de reciclaje): Si el estroboloma es hiperactivo, reciclas demasiado estrógeno. Este estado de "dominancia estrogénica" es el principal motor bioquímico detrás de ciclos menstruales dolorosos, sangrado abundante, miomas uterinos, endometriosis, síndrome de ovario poliquístico (SOP) y un aumento del riesgo de cánceres hormonodependientes (como el cáncer de mama).
- Déficit Estrogénico (Falta de reciclaje): En el extremo opuesto, un estroboloma inactivo elimina todos los estrógenos rápidamente. En mujeres premenopáusicas o menopáusicas, donde los ovarios ya producen poco estrógeno, la falta de este reciclaje bacteriano agrava los síntomas: sofocos severos, sequedad vaginal, pérdida de densidad ósea (osteopenia) y niebla mental.
- Metabolismo de Obesidad: Los estrógenos regulan la distribución de la grasa corporal. Un desbalance crónico impulsado por el intestino facilita la acumulación de grasa rebelde en caderas y muslos.
Informe técnico
La evaluación de la actividad del estroboloma se realiza mediante secuenciación metagenómica Shotgun, cuantificando el potencial genético global para la reactivación de estrógenos.
Nuestro algoritmo bioinformático no busca una especie en particular, sino que rastrea y cuantifica la abundancia de los genes uidA (y familias de genes gus homólogas) que codifican para la síntesis de la enzima beta-glucuronidasa bacteriana. Taxonómicamente, esta capacidad está distribuida en múltiples filos, pero se encuentra fuertemente enriquecida en el filo Firmicutes (especialmente en los clústeres de Clostridium, Ruminococcus y ciertos Lactobacillus) y en el filo Bacteroidetes.
Niveles bajos indican una eliminación rápida de estrógenos. Puede ser perjudicial en la menopausia (agravando el déficit). Niveles normales sugieren un equilibrio saludable de excreción/reabsorción. Y niveles altos indican que tu microbioma puede estar saboteando el trabajo de detoxificación de tu hígado. Si el marcador es alto y hay síntomas de dominancia estrogénica, la intervención prioritaria es inhibir la enzima bacteriana. Se recomienda el uso del suplemento Calcio-D-Glucarato (un inhibidor natural de la beta-glucuronidasa), aumentar drásticamente la fibra insoluble y las verduras crucíferas (brócoli, coles de Bruselas, que contienen DIM/I3C para ayudar al hígado), y reducir patobiontes inflamatorios.
